Tipologías del calzado

El zapato colegial

Ocho meses de patio y escalera, con un pie que crece por debajo mientras el zapato se gasta por arriba.

Investigación y edición: Archivo León PostigoLectura: 6 min

La categoría más exigente del calzado infantil, y la que peor se compra: ocho meses de uso diario, patio, escalera, lluvia y un pie que crece por debajo mientras el zapato se gasta por arriba.

Qué tiene que aguantar

Entre quinientas y mil horas de uso por curso, con arrastre de puntera —los niños frenan con el pie—, humedad frecuente y ninguna posibilidad de alternar con otro par. Es un régimen que destruiría muchos zapatos de adulto.

Construcción

El inyectado directo domina esta categoría por motivos técnicos sólidos: la suela forma cuerpo con el corte, no se despega, resiste el agua y aguanta el arrastre. No se puede reparar, pero un zapato colegial rara vez sobrevive al pie que lo estrena. Las construcciones de calzado están comparadas en su propia página.

Qué mirar antes de comprar

  • Contrafuerte de talón firme al apretar con dos dedos
  • Flexión detrás de los metatarsos, no en el centro de la suela
  • Puntera reforzada o al menos con material resistente al roce
  • Cierre que el niño pueda manejar solo: velcro hasta los seis o siete años
  • Peso contenido; se nota a lo largo del día
  • Suela que no marque el suelo del aula, que en algunos centros es requisito

Talla y margen

Diez o doce milímetros por delante del dedo más largo, y medir cada dos o tres meses durante el curso. Comprar dos números de más para que dure de septiembre a junio es un mal negocio: el niño arrastra el pie, el punto de flexión queda desplazado y el zapato se deforma antes. Todo el método está en la guía de calzado infantil.

En la categoría de zapatos colegiales, los modelos aparecen ordenados por tipo de cierre y ancho, que son los dos criterios que realmente cambian la elección.

Mitad de curso

Enero es buen momento para revisar dos cosas: si el pie ha crecido y si el contrafuerte sigue firme. Un talón vencido en enero se nota en la pisada en mayo. Y si hay hermano pequeño esperando el par, la revisión sirve además para decidir si tiene sentido guardarlo.