Tipologías del calzado

La menorquina

Una pieza de piel, una tira al talón y una suela recortada de neumático. La sandalia española más copiada.

Investigación y edición: Archivo León PostigoLectura: 5 min

Se llama avarca en Menorca y menorquina en el resto del mundo, y es probablemente el calzado español más copiado. La versión original es de una simplicidad casi insultante: una pieza de piel, una tira al talón y una suela recortada de neumático.

De dónde viene

Del campo menorquín. Los payeses necesitaban un calzado que no se llenara de tierra, que se secara solo y que costara poco, y lo resolvieron con lo que había: cuero y cubiertas de coche desechadas, cuya goma vulcanizada resultó ser un piso extraordinario. Que hoy se venda en versión de charol dorado no borra ese origen, aunque despiste bastante.

Cómo está hecha

El corte es una pieza única o dos piezas cosidas, sin forro en las versiones tradicionales. La tira trasera es elástica o de piel. La suela clásica es de caucho, plana y fina, cosida o pegada al corte. Sin cambrillón, sin contrafuerte, sin refuerzos: por eso pesa lo que pesa y por eso no sujeta el pie más allá de lo básico.

Qué esperar de ella

Es fresca, ligera y aguanta el agua salada mejor que casi cualquier sandalia de piel. No es un calzado de caminar mucho ni de estar de pie: la suela plana y la ausencia de estructura pasan factura en jornadas largas. Las versiones con piso acolchado o ligera cuña corrigen parte del problema y traicionan un poco el diseño, que es un intercambio perfectamente razonable.

Cómo reconocer una buena

Piel flexible pero con cuerpo, costura regular y sin hilos vistos, tira trasera que sujeta sin clavarse, y una suela que doble con la mano sin agrietarse. En las versiones sin forro, el interior de la piel debe estar limpio y liso: ahí va a apoyar el pie descalzo durante todo el verano.

El catálogo de menorquinas de mujer permite comparar acabados y alturas de piso, que es donde está la diferencia real entre modelos que a primera vista parecen idénticos.

Cuidado

Piel al aire y sin forro: se limpia con paño húmedo y jabón neutro, se seca a la sombra y se nutre poco, porque una piel demasiado alimentada pierde firmeza. Si se moja con agua de mar, aclarar y secar sin calor. Las manchas de crema solar en piel clara son prácticamente definitivas.